SALUD “Hay prestadores que ya están dejando de dar servicio de diálisis a PAMI”

Lo dijo el Dr. Sergio Marinovich, titular del Centro de Nefrología y Diálisis San Lorenzo y miembro del Registro de Diálisis y Presidente de la Asociación de Prestadores de Diálisis y Trasplantes Renales de Santa Fe.

NUEVAREGION.COM · Salud · por Ricardo Fernández / PREGON.COM

El 16 de octubre presentamos la nota realizada al Dr. Sergio Marinovich con respecto a problema que se avecinaba entre los prestadores del servicio de diálisis y PAMI. El conflicto ya está en pleno proceso y promete complicarse más.

El médico explicó que “en treinta años de relación con PAMI nunca pasó algo igual. La relación siempre ha sido entre pares pero ahora ya no es así. Hoy no hablamos con médicos, con sanitaristas o infectólogos, hablamos con contadores” . Esta primera aproximación da una primera impresión de cómo se lleva adelante la nueva visión y misión del PAMI.

“Hoy las cuatro redes que prestan el servicio de diálisis están la misma situación tantos las internacionales como las naciones. Los costos han aumentado en un 28% o más del 30% en insumos y hace más un año que PAMI no actualiza los valores, esto como resultado es descapitalización de los prestadores y por tanto la precarización del servicio. Pero esta precarización va a afectar directamente al paciente de diálisis, no porque sea de menor calidad, eso no se puede, sino porque ya hay prestadores que no pueden seguir subsidiando ni al PAMI ni a Programa Federal de Salud (PRO.FE.), que hoy es el Incluir Salud. De hecho en el sur de Córdoba ya hay pequeños centros que ya están cortando el servicio”

Las reglas de PAMI son inciertas, cambiaron según la necesidades de quien dirige: “Salió una nueva resolución de PAMI que decía que había que firmar un convenio al 15 de octubre para decir que uno era prestador, que nadie firmó porque nos sacaban muchas cosas, ahora hay que firmar para decir al 15 de diciembre que uno no va a ser prestador y acepta las mismas condiciones. Es algo que no se entiende”, explica Marinovich y sigue: “A eso hay que sumarle que PAMI no ha pagado las prestaciones de septiembre que generalmente se cobran a 30 días de la facturación y no han pagado las prestaciones desde el mes de julio del PRO.FE. No solo van a pagar lo que quieren sino cuando quieran. Mientras tanto se pagaron los sueldos y aguinaldo y se sostuvo el servicio de diálisis. Acá los que van a sufrir vamos a hacer nosotros, los 8000 empleados, las PYMES de diálisis que hay en el país y obviamente los afiliados”.

El mapa de diálisis marca que entre PAMI y POR.FE. cubren el 60% de los pero además se resienten los servicios de los afiliados de los obras sociales provinciales y los que no tienen obra social ni ayuda nacional o provincial.

En Santa Fe hay aproximadamente 1200 personas que reciben diálisis entre PAMI y PRO.FE. que en caso que alguno se caiga, será la provincia la que se deberá tomar los servicios pero no está preparada para poder hacerse cargo de las prestaciones por sí misma. “Con IAPOS no tenemos problemas”, informa Marinovich.  “Cuando se mira el mapa de infectología se ve que desde hace años el 30% de los habitantes del país no tiene obra social ni son beneficiarios de ningún plan y eso no ha cambiado nunca.

Ya están apareciendo cartas documentos, apariciones de personas que dicen que no los atienden, que no los quieren dializar, nuevos pacientes y la situación se va a tornar muy complicada porque hay centros muy chiquititos que están en el interior de las provincias que no tiene la espalda para resistir esta situación y cumplen una función social que el estado no acompaña. Aquí mismo hay treinta familias que dependen del este instituto y no sabemos qué suerte vamos a correr en 2018. Si esta situación en 15 o 20 días no cambia no da para más”, señaló.

Transporte: un problema más
Uno de los costos que generalmente no se tiene en cuenta es el trasporte de los pacientes: “El transporte urbano para los pacientes que no tiene medios los pagamos nosotros y el estado no reconoce nada. Solo reconoce a pacientes a más de 30 kilómetros del centro de prestación y nos paga $7,10 es decir 210 pesos. El viaje cuesta entre 450 y 520 pesos y por la diferencia no nos reconocen nada. Y en el servicio de ambulancias es peor la situación. Y cuando hay un aumento lógico el transportista nos dice y explica el aumento y más que pelearle el aumento nada podes, nada podés decir porque tiene razón. Eso es por una ley de la época del menemismo impuesta en forma perversa que nunca se cambió”, finalizó Marinovich.